El proyecto Replantando Vida, impulsado por la Compañía Estatal de Aguas y Alcantarillado de Río de Janeiro (Cedae), promueve la rehabilitación de personas privadas de libertad mediante el trabajo remunerado y la reforestación. En sus 25 años de funcionamiento, cerca de 6.000 internos participaron en el cultivo de 4,5 millones de plantas nativas, contribuyendo a recuperar casi 2.000 hectáreas de áreas forestales prioritarias para la protección del agua en Brasil.
¿Cómo funciona el proyecto Replantando Vida?
La iniciativa brinda capacitación a los participantes en la recolección de semillas, cultivo de plantas, siembra y conservación de cuencas hidrográficas. Para desarrollar estas actividades, cuenta con ocho viveros estatales, tres de ellos ubicados dentro de centros penitenciarios, con capacidad para producir hasta 2,3 millones de plantones al año de aproximadamente 260 especies de la Mata Atlántica, entre las cuales 40 se encuentran en riesgo de extinción.
Los internos reciben el sueldo mínimo, además de subsidios para alimentación y transporte. También pueden acceder a la reducción de un día de condena por cada tres jornadas trabajadas, de acuerdo con la legislación brasileña.
Una alternativa frente al modelo penitenciario de Bukele
La iniciativa plantea una alternativa a los sistemas penitenciarios centrados en el encierro de máxima seguridad, como el impulsado en El Salvador durante el gobierno de Nayib Bukele.
Alan Abreu, gerente de Restauración Ambiental de Cedae, cuestionó que otros países busquen replicar estos modelos sin considerar las oportunidades de reinserción social. Según explicó a Bloomberg Línea, el acceso al empleo durante el cumplimiento de una condena permite que los internos generen ingresos y contribuyan al sostenimiento de sus familias.
Ocho de cada diez participantes logran reinsertarse
De acuerdo con los datos del programa, ocho de cada diez participantes consiguen reintegrarse a la sociedad. Su impulsor considera que esta experiencia puede replicarse en otros países de América Latina, especialmente en aquellos que enfrentan problemas de criminalidad y dificultades de acceso al empleo.
La propuesta también obtuvo el primer lugar en la categoría de Desarrollo Humano de los Premios Verdes 2026, realizados en Cuenca, Ecuador, por combinar oportunidades de reinserción laboral con la recuperación de ecosistemas forestales.



