En la región Áncash, el anuncio de la suspensión de presupuestos para obras generó un amplio debate entre autoridades locales y ciudadanos. La decisión se tomó luego de denuncias sobre un presunto direccionamiento en la asignación de fondos a 19 municipios, lo que llevó al Gobierno Regional a detener el proceso de entrega. El hecho dejó a varias localidades a la espera de proyectos que consideraban prioritarios para su desarrollo.
¿Por qué suspendieron los presupuestos de obras en Áncash?
El origen de la medida se relacionó con la denuncia del alcalde de Huayallabamba y otras autoridades locales. Ellos señalaron un presunto direccionamiento en la distribución de recursos que perjudicaba la equidad en la región. Ante la controversia, el Gobierno Regional decidió retirar los expedientes vinculados, dejando sin financiamiento inmediato a los 19 municipios involucrados.
¿Qué dicen los alcaldes sobre la decisión?
Diversos alcaldes expresaron su malestar por la suspensión de recursos, entre ellos Robert Marquéz, alcalde de la provincia de Bolognesi. Señalaron que la medida perjudicaba directamente a la población, ya que muchos proyectos estaban listos para iniciar. Los burgomaestres coincidieron en que el retiro de fondos generaba incertidumbre y retrasaba obras necesarias en sus localidades.
¿Cuál fue el pronunciamiento del Gobierno Regional?
A través de un comunicado oficial, el Gobierno Regional de Áncash acusó a algunos consejeros de obstaculizar el proceso con “argumentos falsos”. Asimismo, anunció el retiro inmediato de los 19 expedientes observados, argumentando la necesidad de mayor transparencia en el manejo de recursos. Yober Montoya, consejero regional, estuvo entre las voces que cuestionaron la manera en que se manejó la distribución presupuestal.
¿Qué implica para el programa Hatun Áncash?
Esta suspensión representó la cuarta entrega frustrada dentro del marco de Hatun Áncash, programa que buscaba financiar proyectos en distintas provincias. La reiterada controversia sobre la asignación de presupuestos elevó los cuestionamientos hacia el sistema de reparto y su transparencia. Los próximos pasos dependerán de cómo el Gobierno Regional logre recomponer la confianza entre autoridades locales y pobladores.


