Rolando Rodríguez, un estudiante y agente de seguridad de 28 años, señala que fue confundido por invasores de terrenos cuando se encontraba cercando parte de su propiedad en el Centro Poblado El Milagro por precaución. Fue en ese preciso momento que alrededor de veinte personas intentaron ocupar de manera ilegal el lugar teniendo en su poder armas de fuego.

“Se escucharon disparos y yo me refugié en mi propiedad, repentinamente, los invasores huyeron por los techos dejando sus armas por los suelos”, sin embargo, la situación tomó un giro inesperado cuando la policía llegó al lugar y lo detuvo junto con los trabajadores que lo acompañaban, confundiéndolos con los invasores. “Yo fui quien llamó a la policía; sin embargo, ellos confundieron mis palabras y, en vez de capturar a los invasores, me detuvieron a mí y a los civiles que se encontraban construyendo la cerca conmigo”, añadió.

Según Rolando Rodríguez, a pesar de su cooperación con las autoridades, fue recluido junto con los obreros fueron recluidos en una carceleta y posteriormente trasladados a la Dirincri (Dirección de Investigación Criminal de la Policía Nacional del Perú) de La Esperanza.

Pese a que Rodríguez fue liberado al día siguiente, el sostiene que la difamación en ciertos medios de comunicación que lo acusaron de ser traficante de terrenos, tuvo un fuerte impacto en su vida laboral al perder su puesto de trabajo como agente de seguridad.

Él señala que, a pesar de sus esfuerzos por demostrar su inocencia, no ha recibido respuesta ni rectificación por parte del medio en cuestión, lo que lo ha dejado luchando contra la pérdida de credibilidad frente a su centro de labores y en la búsqueda de justicia para restaurar su honor. “No es mi palabra contra la de alguien más, existe un parte policial que corrobora mi testimonio…», aseguró.

Además, denunció que sus predios continúan invadidos por asaltantes que dispararon a matar contra él el día de la invasión.