Dos jóvenes becarias de Chiclayo compartieron sus experiencias y recuerdos junto al papa León XIV, a quien conocieron cuando todavía era obispo de la diócesis. Se trata de Cielo del Carmen Díaz Plaza (20) y Kadinee Amail Guerra Torres (22), quienes recibieron el sacramento de la confirmación de manos de Robert Prevost y aseguran que sus palabras influyeron en sus decisiones personales y vocacionales.
Palabras que marcaron su vocación
Cielo Díaz, estudiante de Medicina Humana en la Universidad San Martín de Porres y beneficiaria de Beca Hijos de Docentes 2025, recordó que durante su confirmación escuchó al entonces obispo decir: «Los jóvenes deben actuar con el corazón». La frase fortaleció su vocación de servicio y su decisión de estudiar Medicina.
La joven, perteneciente al pueblo afroperuano y criada en el distrito de Cayaltí, también conoció a Prevost durante su etapa escolar en el IEPP San Nicolás de Tolentino, en Zaña, donde él acudía a celebrar misas. Además, destacó su contribución a la creación del pabellón de educación inicial de dicha institución, que actualmente lleva su nombre.
Una sonrisa y un mensaje de fe
Por su parte, Kadinee Guerra, estudiante de Contabilidad en la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo y beneficiaria de Beca Permanencia, recordó que conoció a Robert Prevost en 2016, durante la confirmación de su hermana mayor. Dos años después recibió el mismo sacramento de sus manos y escuchó un mensaje que recuerda hasta hoy: «Ten fe, hija mía».
Aquella experiencia la motivó a convertirse en catequista y preparar a otros jóvenes para recibir la confirmación. Actualmente, cursa el cuarto ciclo de su carrera universitaria y considera que aquel encuentro fortaleció su fe y dejó una huella importante en su vida.




