En medio de los constantes desafíos que enfrenta la ciencia contra enfermedades letales, el cáncer de páncreas volvió al centro de la atención tras un avance logrado en Madrid. Investigadores del CNIO desarrollaron una terapia experimental que eliminó tumores en modelos animales. El hallazgo generó expectativa porque este tipo de cáncer figura entre los más agresivos y con menor tasa de supervivencia.
¿Cómo logró el CNIO eliminar tumores de cáncer de páncreas?
El equipo liderado por el oncólogo Mariano Barbacid utilizó una combinación de tres fármacos dirigidos que atacaron al mismo tiempo el oncogén KRAS y proteínas clave como EGFR y STAT3. Esta estrategia bloqueó las vías que permiten el crecimiento y la supervivencia de las células tumorales. Los tumores desaparecieron por completo en distintos modelos de ratón y no reaparecieron durante más de 200 días.
¿Por qué el adenocarcinoma pancreático es tan letal?
El estudio se centró en el adenocarcinoma ductal pancreático, responsable de la mayoría de casos en humanos. Este tipo de tumor presentó una supervivencia a cinco años menor al 10 por ciento, principalmente por su detección tardía y su resistencia a terapias convencionales. Los especialistas señalaron que estas características lo convirtieron en uno de los cánceres con peor pronóstico a nivel mundial.
¿Qué diferencia a esta terapia de otros intentos contra el cáncer?
A diferencia de tratamientos previos que atacaron un solo blanco molecular, esta combinación actuó sobre varios frentes del tumor. Los científicos observaron que así evitaron la aparición de resistencias, uno de los principales obstáculos en oncología. Además, los animales toleraron bien el tratamiento y no presentaron efectos secundarios graves.
¿Cuándo podría probarse esta terapia en personas?
Pese al avance, los investigadores aclararon que el tratamiento aún no se aplicó en humanos. Antes se requirió validar la seguridad de los fármacos combinados y cumplir con procesos regulatorios internacionales. El estudio, publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, abrió el camino a futuros ensayos clínicos y reforzó la importancia de la investigación colaborativa.


