Durante la primera sesión parlamentaria de Primavera de Serbia, en la cual se debatía el aumento en el financiamiento universitario ocurrió un escenario violento. Miembros de la oposición se levantaron a insistir que la sesión era ilegal y solicitaban la renuncia del primer ministro, Milos Vucevic y de todo su gabinete.
Vucevic ya había renunciado en el mes de enero tras las crecientes protestas en el país, ante ello el parlamento debe confirmar la renuncia para que tenga validez, pero al no haber sido comprobada su renuncia estalló la disputa de la oposición.
Cámara de seguridad del parlamento captó que en un inicio el enfrentamiento era una discusión entre legisladores, y luego la oposición empezaron a lanzar bengalas y bombas que llenaron de humo la sala.
Tras el incidente, tres diputadas resultaron heridas. Una de ellas sufrió de derrame cerebral luego de ser impactada en la cabeza por una granada aturdidora, según la presidenta del parlamento, Ana Brnabic. Asimismo, mencionó que una diputada embarazada de ocho meses resultó con conmoción.



