La situación de delincuencia en Trujillo se ha vuelto alarmante, con un aumento significativo de casos de extorsión. Recientemente, una bodeguera fue víctima de un ataque con un artefacto explosivo en su negocio familiar ubicado en la segunda etapa de la urbanización El Valle. Este incidente no es aislado; ya se habían registrado ataques similares en el pasado, lo que refleja un patrón preocupante de violencia y amenazas hacia pequeños comerciantes en la región.
La agraviada compartió su experiencia aterradora tras la detonación del explosivo. Ella y su familia han sido objeto de amenazas constantes desde el ataque, recibiendo exigencias de dinero que ascienden a 80 mil soles. La comerciante expresó su temor y la falta de apoyo por parte de las autoridades, quienes no han logrado brindar la protección necesaria ante esta creciente ola de criminalidad.
La lucha contra la extorsión
A pesar de haber presentado denuncias ante la policía, la bodeguera siente que no ha habido avances significativos en su caso. La falta de acción efectiva por parte de las autoridades ha dejado a muchos comerciantes sintiéndose desprotegidos y vulnerables. La comunidad local pide más intervención policial para detener a los delincuentes que operan impunemente y que amenazan el sustento de familias trabajadoras.


