Un equipo de científicos de la Universidad Andina del Cusco (UAC) ha emprendido un innovador proyecto de investigación destinado a descubrir los efectos neuroprotectores de ciertos compuestos presentes en la maca frente a los infartos cerebrales.

La líder del proyecto, Katerin Taboada Rosell, química farmacéutica, compartió que la inspiración para este estudio surgió al identificar la alta incidencia de accidentes cerebrovasculares en individuos mayores de 65 años en ciudades del Altiplano, ubicadas a más de 3600 metros sobre el nivel del mar. En estas zonas, la baja presión atmosférica resulta en una menor concentración de oxígeno, lo que, según la especialista, constituye un factor de riesgo adicional para la población adulta mayor.

El proyecto se basa en un modelo animal de accidente cerebrovascular isquémico focal, caracterizado por la reducción del suministro de sangre a los tejidos cerebrales, lo que desencadena la muerte celular. La investigación se centra en la acción de las macamidas sintéticas, derivadas de la maca (Lepidium meyenii), y su potencial para ejercer un efecto neuroprotector a través de la activación de receptores endocannabinoides.

Según explicó Taboada, las macamidas podrían influir positivamente en la regulación de transportadores neuronales clave, como GLT-1 y VGLUT1, así como en la modulación de la excitabilidad neuronal, lo que podría mitigar los daños causados por los accidentes cerebrovasculares.

El estudio se orienta hacia una visión a largo plazo en la que, de confirmarse los efectos neuroprotectores de la maca, esta planta nativa del Perú podría convertirse en la base de un fármaco altamente exportable, que beneficie a grupos vulnerables como los adultos mayores.