Un grupo de soldados del Ejército peruano en la región de Amazonas ha desatado un escándalo al denunciar públicamente tratos inhumanos dentro de la institución. Según su testimonio, eran obligados a consumir alimentos vencidos y en estado de descomposición.

Las acusaciones presentadas por los soldados incluyen la falta de suministro adecuado de alimentos, con fotografías que muestran raciones insuficientes, vencidas y en mal estado. La situación llegó a un punto crítico cuando los jóvenes reclutas decidieron abandonar la institución, argumentando que las condiciones de vida eran intolerables. «Nos hemos escapado de la sexta brigada porque nos dan raciones de comida incompletas y vencidas», dijo uno de los denunciantes.

El incidente tuvo lugar el pasado 7 de abril en San Ignacio, Cajamarca, donde los soldados, que llevaban desde agosto del 2023 prestando servicio en la frontera entre Ecuador y Perú, reportaron recibir alimentos en condiciones inaceptables. A pesar de las promesas de recibir bonos y una alimentación adecuada, los soldados afirmaron haber recibido productos en estado de descomposición, incluyendo mantequilla y leche vencida, bolsas de menestra apolillada y huevos podridos.

Tras la huida de algunos de los soldados, se reveló que algunos fueron contactados por oficiales y persuadidos para regresar a la base militar, mientras que otros, como Darwin Cruz, de 19 años, optaron por presentar denuncias policiales por temor a represalias tanto para ellos como para sus familias.

Ante estas acusaciones, la institución militar ha anunciado acciones inmediatas, incluyendo la separación del jefe a cargo del puesto de vigilancia castrense en cuestión.