En medio de la rutina diaria en La Libertad, un tema persiste con fuerza en la agenda pública: la violencia contra la mujer. Esta problemática social, lejos de ceder, se ha intensificado. Según cifras del Centro de Emergencia Mujer (CEM), solo hasta mayo de 2025, se reportaron 3694 casos de violencia. De este total, el 81.78 % de víctimas son mujeres, una cifra que alarma por su magnitud.

¿Qué tipo de violencia afecta más a las mujeres en La Libertad?

La violencia física continúa siendo la más reportada, con un 42.28 % de los casos. Le siguen la violencia psicológica con un 42.01 %, la violencia sexual con un 15.43 % y finalmente, la violencia económica, con un 0.27 %. Las cifras reflejan no solo el alto número de agresiones, sino también la variedad de formas en que se manifiesta esta problemática en la región.

¿Qué acciones se están tomando desde el Estado para enfrentar esta crisis?

Frente a este escenario, la Instancia Regional de Concertación se reunió para impulsar políticas más efectivas. Uno de los acuerdos alcanzados fue solicitar el incremento de médicos legistas en zonas vulnerables, medida que busca agilizar los procesos de denuncia y brindar mayor respaldo a las víctimas.

¿Por qué las víctimas no denuncian los casos de violencia?

Según Vanesa Blas, gerente regional de Desarrollo e Inclusión Social de La Libertad, muchas víctimas desisten de sus denuncias porque deben trasladarse largas distancias para ser atendidas. La falta de personal médico y legal en áreas rurales limita el acceso a la justicia y deja a muchas mujeres expuestas a seguir viviendo en entornos violentos.

¿Qué canales de ayuda están disponibles para las víctimas?

En respuesta, el Estado recuerda que existen herramientas como la Línea 100 y el Chat 100, que ofrecen atención psicológica y legal inmediata. Estos servicios buscan contener y guiar a las víctimas en su proceso de denuncia, brindando acompañamiento profesional ante cualquier tipo de violencia.