La ciudad de Huaraz vive un contexto de incertidumbre en el sector educativo, luego de confirmarse un recorte presupuestal que golpea directamente a su principal institución universitaria. La Universidad Nacional Santiago Antúnez de Mayolo (UNASAM) deberá enfrentar el resto del año con más de S/2 millones menos en su presupuesto. Esta decisión pone en riesgo procesos administrativos clave, entre ellos, la acreditación de varias carreras profesionales.
¿Cómo afecta el recorte a la UNASAM y su funcionamiento?
El recorte de más de S/2 millones impacta directamente en el funcionamiento operativo y académico de la UNSAM. La institución advirtió que este recorte compromete procesos ya iniciados, como los de mejora continua y acreditación, además de limitar la adquisición de equipos o implementación de laboratorios. El perjuicio no solo es económico, sino académico y de imagen institucional.
¿Qué implicancias tiene en la acreditación universitaria?
La acreditación de carreras es uno de los pilares de la calidad universitaria en el país. Con esta reducción presupuestal, la UNSAM podría quedar rezagada frente a otras universidades nacionales, ya que no cumpliría con los estándares exigidos por organismos reguladores. Los planes para acreditar nuevas escuelas profesionales podrían paralizarse o suspenderse indefinidamente.
¿Por qué se recortó el presupuesto universitario?
El motivo del recorte aún no se ha detallado oficialmente por parte del Ministerio de Economía y Finanzas. Sin embargo, en el sector se especula que corresponde a ajustes fiscales nacionales. Autoridades universitarias consideran esta medida como injustificada, al afectar directamente el derecho a una educación de calidad en la región.
¿Qué medidas adoptará la UNASAM ante esta situación?
La UNSAM ha convocado reuniones de emergencia con sus principales órganos administrativos para replantear el presupuesto operativo. Asimismo, no descarta emitir un pronunciamiento oficial o coordinar acciones con otras universidades afectadas. La preocupación se extiende entre los estudiantes, quienes temen una reducción en servicios y oportunidades académicas.


