Un gran susto se llevó el conductor de un automóvil, pues en pleno Óvalo Grau, su unidad empezó a dar signos de un amago de incendio. Por fortuna, el uso de un extintor permitió controlar el hecho.
Un gran susto se llevó el conductor de un automóvil, pues en pleno Óvalo Grau, su unidad empezó a dar signos de un amago de incendio. Por fortuna, el uso de un extintor permitió controlar el hecho.