Este 4 de febrero, trabajadores de diversas instituciones de salud llevaron a cabo un plantón en los exteriores de la Gerencia Regional de Salud, ubicada en la urbanización Santa Inés. La manifestación fue impulsada por el sindicato de la salud pública, cuyos integrantes expresaron su incomodidad y exigieron el respeto a sus derechos laborales.
Según la secretaria general de este sindicato, Margot Alcalde, la protesta se debe a la falta de respuesta de las autoridades ante su pliego de reclamos, el cual fue presentado el pasado 29 de enero con la intención de ser incluido en la plataforma de convenios colectivos. Sin embargo, según la oficina de administración, esta solicitud fue rechazada bajo el argumento de que los trabajadores son considerados «existenciales» y solo se negocia la parte administrativa.
Los protestantes señalaron que, pese a estar bajo el régimen laboral y desempeñar funciones de salud pública en la Gerencia Regional de Salud, se les impide participar en una negociación colectiva. Además, consideran que esta decisión es un acto de discriminación y exigieron mecanismos que garanticen el respeto a los derechos de todos los profesionales de la salud.


