En Trujillo, el cúmulo de desmonte ubicado entre Las Lomas de Wichanzao y el sector II de Wichanzao generó preocupación entre los vecinos, quienes observaron cómo este botadero informal afectó la rutina diaria del barrio. El material residual alcanzó casi dos metros de altura y, con el paso de los días, se convirtió en un foco de malos olores y presencia de objetos en desuso, como colchones viejos que alteraron la tranquilidad de las familias. La principal inquietud de la población giró en torno a los riesgos sanitarios para niños y adultos mayores.
¿Por qué el desmonte genera molestias en Wichanzao?
Los vecinos señalaron que el cúmulo se originó tras el mejoramiento de pistas en la zona, un trabajo que dejó materiales sobrantes sin retirar. Según explicaron, pidieron a los encargados que limpiaran el área, pero la promesa no se cumplió. Luz Méndez comentó que esta situación empeoró con el tiempo, ya que más personas aprovecharon el punto para arrojar desperdicios. La falta de acción inmediata causó que el lugar se consolidara como un botadero informal.
¿Qué riesgos representa este botadero informal para la salud?
La acumulación de desmonte generó preocupación por las posibles enfermedades respiratorias y dérmicas que podrían afectar a los habitantes del sector. Andrés Gustavo Gil sostuvo que el polvo, los olores y la presencia de insectos representan un peligro constante. Los vecinos temieron que el problema se agrave si las autoridades no actúan con celeridad.
¿Cómo afecta esta acumulación a los espacios deportivos?
En la esquina del campo de arena donde se practica fútbol los fines de semana, el desmonte se convirtió en un obstáculo para los deportistas. Los jugadores tuvieron que soportar los malos olores que se intensificaron durante las tardes soleadas. Santos Andrade Chávez acotó que esta situación afecta no solo el desarrollo de actividades recreativas, sino también el bienestar general de la comunidad.
¿Qué solicitan los vecinos a las autoridades de La Esperanza?
Los habitantes exigieron el retiro inmediato del cúmulo para recuperar la limpieza del barrio y evitar posibles brotes de enfermedades. También pidieron mayor control para impedir que más personas arrojen desechos en el lugar. La comunidad insistió en una intervención urgente para restaurar la seguridad ambiental y social de Wichanzao.



