La pileta de mármol ubicada en la plazuela El Recreo de Trujillo comienza un proceso de restauración tras más de diez años de espera. Este espacio, parte del centro histórico, es un referente para vecinos y turistas que buscan disfrutar del patrimonio local. La intervención forma parte de un plan integral para mejorar áreas patrimoniales de la ciudad.
¿Por qué es importante restaurar la pileta de mármol?
La pileta de mármol fue donada en 1842 por Pedro de Mandalengoitia Sanz de Zaráte para la plaza mayor de Trujillo, y trasladada a El Recreo en 1921. Con el paso del tiempo, sufrió robos de algunos elementos y daños por la exposición al clima. La restauración busca recuperar su valor histórico y garantizar su preservación para futuras generaciones.
¿Quién lidera la restauración patrimonial en Trujillo?
La gerente del PAMT, Nancy Pretell, explicó que el proyecto iniciará evaluando los daños antes de que dos expertos realicen la restauración. Además, se estudia la instalación de barreras para proteger la pileta de nuevos robos. El PAMT coordina con vecinos y comerciantes para asegurar la correcta ejecución del proyecto.
¿Qué otros trabajos se realizan en la plazuela?
La intervención no se limita a la pileta, también incluye la pintura de la luminaria y reparaciones en la antigua tarjea. Estas acciones forman parte de un plan integral de recuperación del espacio público. La intención es devolver a la plazuela su atractivo y funcionalidad histórica.
¿Cómo impacta esto en la comunidad?
Vecinos y comerciantes ven con optimismo la restauración, pues mejora la imagen urbana y fomenta el turismo cultural. El Recreo se perfila como un espacio seguro y atractivo donde se valora el patrimonio. La colaboración entre autoridades y comunidad garantiza un resultado duradero y significativo.
¿Cuál es el siguiente paso del proyecto?
Tras la evaluación inicial, se iniciará la restauración efectiva de la pileta de mármol. Se espera que la intervención concluya en los próximos meses, reforzando la protección del patrimonio histórico de Trujillo. La ciudad recupera así un ícono cultural muy esperado por la población.


