El trabajo infantil es visto como un problema social difícil de resolver, pero en el que se pueden plantear alternativas para denunciar y evitar que menores de edad se expongan al peligro. Este es el principal propósito de jóvenes universitarios, quienes a través del proyecto transmedia “Voces Silenciadas” compartieron su investigación sobre la labor diaria de niños y adolescentes en el mercado “La Hermelinda”.
En una de las actividades de acercamiento con el público, se reveló que lamentablemente, el estado no ayuda mucho, pues las cifras a nivel nacional están desactualizadas, y la realidad en las calles es una muestra del descuido, por eso es importante tener en cuenta las características que deben impulsar a todo ciudadano a denunciar de inmediato.
Sin embargo, muchos justifican el trabajo con la necesidad, sin saber, en ocasiones se somete al niño o adolescente a labores que puede perjudicar sus actividades diarias.
Si usted gusta conocer más sobre este proyecto y la preocupación que traer consigo, puede visitar el www.vocessilenciadaspe.com y escuchar de fuente directa los testimonios de algunos menores que en vez de trabajar quisieran tener la oportunidad de estudiar.


