Cada año, el mercado ex mayorista de Palermo en Trujillo experimenta una invasión creciente de comerciantes informales, que ocupan las vías públicas en fechas cercanas a las fiestas. La presencia de más de dos mil ambulantes ha generado un riesgo de accidentes para los peatones, obligándolos a caminar por las pistas.
Pese a la existencia de una delimitación establecida con una línea amarilla, los ambulantes suelen excederla, obstruyendo así el libre tránsito y poniendo en peligro la seguridad de los transeúntes.
Los vecinos de Trujillo han manifestado su preocupación por la falta de acción de las autoridades locales frente a esta problemática. Elio Delgado, alcalde vecinal de la urbanización Palermo, destacó que el descontrol en la venta ambulante es un problema recurrente que afecta la movilidad y genera inseguridad.
Se ha planteado trasladar a los ambulantes a otras zonas donde puedan vender sin afectar el tránsito; sin embargo, la resistencia de los comerciantes informales continúa, ya que prefieren no pagar tarifas de limpieza o mantenimiento en el mercado de Palermo.
Esta negativa de los ambulantes a reubicarse mantiene la zona congestionada y en malas condiciones, sobre todo durante las festividades, cuando la presencia de clientes aumenta considerablemente.


