La protección del patrimonio cultural continúa siendo un desafío en Trujillo, donde las autoridades enfrentan constantes amenazas contra sitios arqueológicos de gran valor histórico. En este contexto, especialistas del Ministerio de Cultura confirmaron la destrucción del geoglifo Triple Espiral, una figura prehispánica ubicada en la Zona Arqueológica XI Quebrada Santo Domingo. El hallazgo generó preocupación debido a la importancia histórica y cultural de este vestigio para la región.
¿Cómo confirmaron la destrucción del geoglifo Triple Espiral?
Especialistas de Cultura y agentes de la Policía Nacional realizaron una inspección en la zona y constataron que el geoglifo fue borrado de manera intencional mediante la remoción manual del terreno. La figura constituía una evidencia relevante sobre las antiguas sociedades que habitaron la costa norte del país. Los expertos señalaron que su valor trascendía lo arqueológico debido a su significado simbólico dentro de las prácticas prehispánicas.
¿Qué importancia tenía este patrimonio cultural?
De acuerdo con los especialistas, el geoglifo Triple Espiral estaba asociado al culto y manejo del agua en épocas prehispánicas. Esta representación permitía comprender aspectos vinculados a la organización social y las creencias de antiguas poblaciones de la región. La destrucción de este elemento arqueológico implica la pérdida de información histórica que no puede recuperarse completamente.
¿Existe relación con recientes operativos contra invasores?
El hecho ocurrió pocos días después de un operativo de recuperación extrajudicial ejecutado por el Ministerio de Cultura, la Municipalidad Distrital de Laredo y la Policía Nacional para desalojar ocupantes ilegales de terrenos intangibles. Las autoridades indicaron que existen indicios que apuntarían a una presunta represalia por las acciones emprendidas para proteger el patrimonio cultural. Las investigaciones continúan para determinar responsabilidades.
¿Qué medidas buscan evitar nuevos atentados arqueológicos?
No es la primera vez que el geoglifo resulta afectado, pues en 2015 sufrió daños provocados por invasores y posteriormente fue recuperado mediante una intervención especializada. Sin embargo, en esta ocasión la afectación sería total y considerada irreparable. Las autoridades solicitaron al proyecto especial Chavimochic clausurar el único acceso a la zona y reforzar el control sobre el uso del agua para evitar nuevas ocupaciones ilegales.


