La subgerente Ana Vásquez señaló que la recuperación de espacios públicos en Trujillo se ve afectada por la falta de personal. Solo 20 agentes por turno operan para recuperar áreas estratégicas, lo que limita la presencia constante en calles y plazas. Esta situación obliga a que los operativos se realicen en grupos para garantizar seguridad.
Multas benévolas dificultan control
El cobro de multas leves a comerciantes informales no incentiva la devolución de mercadería. Ana Vásquez explicó que estas sanciones son insuficientes para desalentar la ocupación irregular de los espacios públicos. Esto genera que el comercio informal continúe operando pese a los operativos municipales.
Solicitud de medidas más drásticas
Durante su presentación ante el consejo provincial, Ana Vásquez solicitó un aumento de personal y la implementación de multas más drásticas. La finalidad es recuperar el control sobre calles y plazas del centro histórico y evitar reincidencias de los comerciantes informales. Esta propuesta busca reforzar la capacidad operativa de la municipalidad.
Prioridad en el centro histórico
Por ahora, los esfuerzos se concentran en los jirones Pizarro y Gamarra y la Plaza Mayor de Trujillo. Estas zonas concentran la mayor presencia de comerciantes informales y representan un desafío para mantener el orden público. Las autoridades municipales esperan que con más recursos humanos y sanciones se logre recuperar estos espacios.


