En Trujillo, la preocupación ciudadana creció tras conocerse que la municipalidad provincial decidió suspender el apoyo a las familias afectadas por la explosión en la urbanización Las Quintanas. El hecho, que generó destrozos en viviendas y expuso a varios vecinos a condiciones de vulnerabilidad, abrió un debate sobre las responsabilidades del gobierno local frente a emergencias de este tipo. Los vecinos denunciaron sentirse abandonados tras haber sido empadronados y recibir la promesa de una ayuda que finalmente no se concretará.
El gerente de Desarrollo Social, Carlos Sánchez, explicó que el municipio no tiene una obligación normativa de financiar reparaciones estructurales tras siniestros de este tipo. Sin embargo, aseguró que se brindó apoyo inicial con reposición de vidrios y medidas de protección para la salud ante la ola de frío en la ciudad. La municipalidad destinó un presupuesto de 40,000 soles para atender a 12 viviendas afectadas, aunque inicialmente se estimaron hasta 140,000 soles.
¿Cuántas familias de Las Quintanas recibieron ayuda?
Según Sánchez, se atendieron a 12 viviendas en el entorno del parque Perfecto Socorro. Estas familias recibieron reparaciones parciales y apoyo inmediato. No obstante, otras 8 viviendas que esperaban asistencia ya no serán beneficiadas, lo que generó molestia en la comunidad.
¿Qué generó el quiebre en la relación con los vecinos?
El funcionario atribuyó la suspensión de la ayuda a una “mala comunicación” entre los vecinos y la municipalidad. Aseguró que algunos habitantes difundieron que fueron “abandonados”, lo que, según su versión, dañó la credibilidad de las acciones municipales. Este desencuentro derivó en la decisión oficial de paralizar cualquier apoyo adicional hasta nueva evaluación.
¿Qué pasará con las familias que quedaron fuera del apoyo?
El gerente indicó que el alcalde y los funcionarios responsables evaluarán nuevamente la situación de las viviendas no atendidas. De momento, las familias deberán esperar nuevas disposiciones oficiales. Mientras tanto, el caso refleja la compleja relación entre los afectados y la autoridad local, donde la expectativa de ayuda choca con los límites presupuestales y administrativos de la municipalidad de Trujillo.


