El Concejo Provincial de Trujillo negó unánimemente el permiso de viaje al alcalde Arturo Fernández Bazán, quien buscaba apoyo en una reunión en Colombia. El alcalde enfrentó una fuerte oposición, con acusaciones de intentar engañar al concejo y a la ciudadanía.
Polémica en la Sesión Extraordinaria
Durante la sesión extraordinaria, Arturo Fernández enfrentó críticas por coincidir su viaje con una importante sesión del concejo. La situación se intensificó con acusaciones de golpes bajos y conductas impropias para un funcionario público.
Fernández, además de ser rechazado para el viaje, es un alcalde condenado por difamación, con restricciones como la prohibición de salir del país, cambiar de domicilio y el deber de cumplir con la reparación civil.
Sesión de Consejo Convertida en Caos
La sesión del concejo fue descrita como un mercado por su falta de orden, con expresiones inapropiadas y una actitud vergonzosa por parte del alcalde. La situación culminó con una votación unánime en contra del viaje.
Ante la presión y el rechazo, el burgomaestre cambió su postura, rechazando el viaje a Colombia, a pesar de la invitación de la corporación internacional para una misión sobre servicios urbanos amigables con el clima.


