Inicio Destacada Trujillo: vecinos se quejan de consumo de drogas cerca a colegios

Trujillo: vecinos se quejan de consumo de drogas cerca a colegios

En Trujillo, la inseguridad en los espacios públicos ha despertado una creciente preocupación entre los ciudadanos. En la urbanización Los Pinos, padres de familia y directivos de instituciones educativas denuncian el constante consumo de drogas en el parque La Lealtad, ubicado frente a dos colegios con más de mil estudiantes.

Esta situación genera alarma por el impacto negativo en la niñez y por los actos obscenos que algunos sujetos cometen a plena luz del día.

La comunidad educativa ha reportado escenas graves: desde individuos presuntamente drogados en espacios públicos hasta casos de exhibicionismo frente a menores. Se ha documentado que algunas personas se desnudan o cometen actos obscenos durante el horario de ingreso escolar. Padres de familia han tenido que enfrentar directamente a los infractores, sin contar con apoyo constante de las autoridades.

¿Qué dicen los directivos de las instituciones educativas?

Las directoras de los colegios Pasitos de Jesús y Los Pinos han solicitado, mediante oficios, una ronda policial permanente. Señalan que la situación representa un mal ejemplo y un riesgo directo para los estudiantes. Algunos sujetos incluso han intentado robar elementos del cerco perimétrico del jardín, agravando el clima de inseguridad en la zona.

El ex teniente gobernador de la zona indicó que gestionan la implementación de una minicentral de monitoreo con cámaras de vigilancia. También se instalarán luminarias y alarmas para reducir la presencia de sujetos de malvivir. La iniciativa cuenta con respaldo vecinal y se espera que mejore el control en la zona.

¿Qué papel cumple la Policía Nacional en esta situación?

Aunque se han registrado intervenciones de la policía y serenazgo, los vecinos exigen mayor constancia. Reclaman que los rondas breves no solucionan el problema, ya que los infractores regresan apenas se retiran los agentes. Las brigadas de autoprotección escolar necesitan respaldo oficial para garantizar un entorno seguro.