La ciudad de Trujillo, conocida por ser la capital de la eterna primavera, atraviesa un periodo de contrastes. Mientras las estadísticas policiales revelan una reducción en la delincuencia durante los primeros seis meses del 2025, la percepción ciudadana sigue marcada por el temor y la desconfianza. La diferencia entre los datos oficiales y la realidad que se vive en las calles alimenta un debate sobre la seguridad en la ciudad.
¿Disminuyó la delincuencia en Trujillo según cifras oficiales?
De acuerdo con Carlos Ato Morales, jefe encargado de la Región Policial La Libertad, los homicidios bajaron de 135 casos en 2024 a 127 este año, lo que representa un 5.9 % menos. Además, se registraron descensos importantes en otros delitos: los hurtos disminuyeron en 26 %, los robos en 42.1 % y las extorsiones en 18.9 %. Estas cifras son consideradas alentadoras por las autoridades locales.
¿Qué otros delitos también mostraron una tendencia a la baja?
El jefe policial también destacó que los casos de violación disminuyeron en 26.1 %, los robos de vehículos en 50.7 % y las detonaciones en 22.6 %. Este comportamiento estadístico sería reflejo de las recientes estrategias de patrullaje y presencia policial desplegadas en zonas críticas de Trujillo. Sin embargo, las cifras contrastan con lo que perciben los ciudadanos al caminar por las calles.
¿Por qué los trujillanos siguen sintiendo inseguridad?
Pese a los avances mencionados, la sensación de inseguridad persiste en los barrios y espacios públicos de Trujillo. Comerciantes y transeúntes aseguran que los asaltos continúan, aunque en menor proporción. La falta de confianza en la justicia y la rapidez de la reincidencia de algunos delincuentes también contribuyen a esta percepción negativa.
¿Qué se dice sobre la imagen de Trujillo actualmente?
Algunos visitantes destacan que la ciudad ha mostrado mejoras en su ambiente urbano y que vuelve a sentirse algo del encanto que un día le valió el título de “capital de la cultura”. Autoridades y ciudadanos coinciden en que se ha dado un primer paso, pero aún queda mucho camino por recorrer. La apuesta por el turismo y el arte podría ser clave para mejorar la imagen de la ciudad y reforzar la seguridad.


