Inicio Destacada Trujillo: Dejan explosivo en empresa de transportes Ramiro Prialé

Trujillo: Dejan explosivo en empresa de transportes Ramiro Prialé

La empresa de transportes Ramiro Prialé ha comenzado a operar nuevamente en Trujillo después de cinco años de inactividad. Sin embargo, su reinicio ha sido marcado por la violencia y las extorsiones. En la madrugada, un artefacto explosivo fue dejado en sus instalaciones, lo que ha generado preocupación entre sus empleados y la comunidad. Esta situación no es un incidente aislado; desde que reanudaron sus operaciones, han sido objeto de amenazas constantes.

Extorsiones a la orden del día

El presidente del directorio, Rodolfo Acosta, ha denunciado que la empresa está siendo extorsionada por grupos delincuenciales. Se les exige un pago de 30,000 soles para poder operar sin represalias. Los mensajes de WhatsApp con amenazas han comenzado a llegar, generando un ambiente de inseguridad entre los trabajadores y sus familias. El clima de miedo ha aumentado tras la detonación de un explosivo la semana pasada, que dañó parte de sus instalaciones.

La preocupación por la seguridad familiar

La situación se complica aún más con las amenazas dirigidas a las familias de los trabajadores. Acosta ha revelado que se han enviado fotos de sus hijos como parte de las amenazas. Este tipo de intimidación ha llevado a la dirección de la empresa a considerar medidas de seguridad adicionales, mientras que los conductores se sienten vulnerables y preocupados por su bienestar y el de sus seres queridos. La empresa ha informado a la policía sobre estos incidentes, pero aún no han recibido el apoyo necesario.

Demandando acción a las autoridades

Ante esta grave situación, Acosta ha hecho un llamado a las autoridades competentes para que tomen en serio el problema de las extorsiones en Trujillo. En su mensaje, enfatiza que no solo la empresa de transportes enfrenta estas amenazas, sino que cada vez más comerciantes se ven afectados. La falta de respuesta de las autoridades podría resultar en un aumento de la violencia y un impacto negativo en la economía local. Se prevé que un paro de transportes programado para el 22 de octubre sea un punto de inflexión para abordar estas problemáticas.