Una trabajadora del Servicio de Gestión Ambiental de Trujillo (SEGAT) terminó con la pierna y cadera fracturadas durante un atropello. Su institución acusó al conductor del vehículo de manejar en presunto estado de ebriedad.
Una trabajadora del Servicio de Gestión Ambiental de Trujillo (SEGAT) terminó con la pierna y cadera fracturadas durante un atropello. Su institución acusó al conductor del vehículo de manejar en presunto estado de ebriedad.