En medio de la vida diaria de Trujillo, la inseguridad ciudadana se convirtió en una de las mayores preocupaciones de la población. Los alcaldes de varios distritos coincidieron en que las medidas ordinarias ya no son suficientes para frenar la ola de delitos. Por ello, plantearon al Gobierno medidas más estrictas como el toque de queda, con el objetivo de recuperar la tranquilidad en las calles.
¿Por qué los alcaldes piden estado de emergencia?
Los burgomaestres de El Porvenir, La Esperanza, Florencia de Mora y la provincia de Trujillo se reunieron en Lima con el premier y el ministro del Interior. Allí solicitaron la declaratoria de estado de emergencia para contener el avance de la delincuencia. La medida permitiría reforzar la seguridad y devolver la calma a los vecinos que viven bajo constante temor.
¿Qué implica el toque de queda en Trujillo?
El alcalde Juan Carranza explicó que el pedido se ampara en el artículo 137 de la Constitución. Este régimen de excepción permite restringir derechos como la libre circulación y, de ser necesario, implementar un toque de queda. Aunque reconoció que algunos sectores podrían verse afectados, recalcó que la seguridad colectiva debe ser prioridad.
¿Qué riesgos y beneficios tendría la medida?
Carranza indicó que todo cambio genera un grupo reducido de afectados, pero insistió en que el beneficio mayor sería la reducción de delitos. Destacó que un control estricto en horarios nocturnos ayudaría a frenar actividades delictivas en zonas críticas. Para las autoridades, se trata de un sacrificio necesario en busca de la paz social.
¿Qué rol cumplen las fuerzas del orden?
El burgomaestre pidió a la Policía Nacional y a las Fuerzas Armadas reforzar su trabajo en la provincia. Además, instó a que los buenos efectivos no se vean perjudicados por la actuación de algunos malos elementos. Con disciplina y vigilancia permanente, esperan recuperar la confianza ciudadana y avanzar hacia una ciudad más segura.



