La provincia de Pataz enfrenta una escalada de violencia ligada a la minería ilegal. Organizaciones criminales infiltraron la minería artesanal, desplazando a pequeños mineros. La presencia del Estado es insuficiente para controlar la situación.
El toque de queda en tres distritos de Pataz busca frenar actividades ilícitas. Sin embargo, expertos advierten que no aborda las causas de la minería ilegal. La medida genera descontento entre mineros artesanales afectados por la suspensión de actividades.
Según el congresista por La Libertad, Diego Bazán, la solución requiere inteligencia policial para identificar líderes de organizaciones criminales. Controlar la trazabilidad del oro en Trujillo y otras ciudades es clave. La falta de coordinación entre ministerios agrava la crisis.


