El constitucionalista Manuel Bermúdez cuestionó duramente el desarrollo del proceso electoral y advirtió una “negligencia” en su ejecución, especialmente en el conteo de votos. Señaló que el sistema electoral ha fallado y que ello ha generado un escenario de alta incertidumbre en un país ya marcado por la fragmentación política. “Estamos en un país sumamente dividido”, afirmó, al remarcar que cerca del 80% del electorado se concentra entre las principales candidaturas.
Desde una perspectiva técnica, criticó los cambios en la logística electoral, particularmente el retiro del rol tradicional de las Fuerzas Armadas en el traslado del material. “¿Cuál fue el criterio para cambiar una función histórica?”, cuestionó, al sugerir que estas decisiones habrían debilitado la seguridad del proceso. Asimismo, advirtió que la autonomía de la ONPE no puede ser excusa para evitar responsabilidades. “La autonomía no significa que no sean evaluados”, sostuvo, en referencia a las investigaciones en curso.
Bermúdez también alertó sobre el impacto de las fallas logísticas en los resultados, al señalar que miles de electores no pudieron votar en un contexto de diferencias mínimas entre candidatos. No obstante, descartó un fraude electoral y apuntó más bien a una “irresponsabilidad evidente” en la ejecución del proceso. Finalmente, minimizó los llamados a la confrontación política, al considerar que no tendrán efectos reales en una ciudadanía que, pese a la crisis, mantiene una actitud mayormente pasiva.


