En medio del frío y la quietud de la madrugada, un sismo de magnitud 4.5 remeció Trujillo este martes a la 1:46 a. m., con epicentro en el distrito de Salaverry y una profundidad de 35 kilómetros. La población se mostró sorprendida ante el movimiento telúrico que se sintió en varias zonas de la ciudad y generó inquietud momentánea entre los ciudadanos. El evento reavivó el debate sobre la preparación sísmica en una ciudad con muchas infraestructuras antiguas.
El epicentro se localizó en, una zona costera a pocos kilómetros del centro de Trujillo. Debido a su cercanía, fue una de las áreas donde se percibió con mayor intensidad. Afortunadamente, según el Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER), no se reportaron daños materiales ni pérdidas humanas. Las autoridades hicieron un llamado a la calma y recordaron a la población mantenerse informada por fuentes oficiales.
El subgerente regional de Defensa Civil, Wilfredo Agustín, indicó que este tipo de eventos vuelve a poner en agenda la situación de las casonas antiguas del Centro Histórico. Muchas de estas construcciones se encuentran en estado vulnerable. Por ello, se convocará a una mesa técnica junto al Ministerio de Cultura para analizar acciones de protección y prevención.
Las autoridades reiteraron la importancia de contar con una mochila de emergencia en cada hogar. Esta debe contener insumos básicos como botiquín de primeros auxilios, linterna, radio a pilas, silbato, alimentos no perecibles y abrigo. Estas medidas simples pueden marcar la diferencia en una emergencia real.



