El simulacro nacional de sismo en Perú dejó más de 2,800 ‘heridos’ ficticios en un ejercicio preventivo diseñado para preparar a los ciudadanos ante un movimiento telúrico.
En esta práctica, participaron 55 brigadistas y el Cuerpo General de Bomberos, quienes realizaron labores de evacuación en salas y oficinas de los Ministerios de Estado.
El personal policial se sumó activamente a la simulación de un movimiento telúrico de 8.8 grados en la escala de Richter. Los bomberos emplearon escaleras telescópicas para rescatar a personas atrapadas y heridas en zonas altas.
Perú se encuentra geográficamente en una zona propensa a movimientos telúricos. La mayor concentración de energía sísmica se acumula en el sur del país, según los estudios del Instituto Geofísico del Perú.
Estar preparado implica disminuir el número de heridos y hasta fallecidos. Este objetivo puede cumplirse siempre y cuando cada ciudadano asuma responsabilidades.



