El proceso de siembra y cosecha de agua en el Valle Fortaleza en Áncash consolidó una estrategia territorial para enfrentar la escasez hídrica. Comunidades de Cajacay, Huambo e Ichoca participaron activamente en la recuperación de cabeceras de cuenca. La iniciativa promovió la forestación con quenuales como solución sostenible para garantizar agua.
Alianza comunitaria impulsa recuperación hídrica
La articulación entre comunidades altoandinas y usuarios del valle permitió enfrentar la crisis del recurso hídrico. Desde 2017, cuando la cuenca fue declarada agotada, se fortaleció la cooperación territorial. Este esfuerzo integró a líderes comunales, organizaciones locales y usuarios agrícolas en una agenda común.

Las jornadas de plantación lograron sembrar más de 200 mil árboles en sectores de Cajacay y Huambo. La participación de comunidades como Raquia, Yamor y Pararín fortaleció el impacto ambiental. Los quenuales cumplen un rol clave en la regulación hídrica y conservación del ecosistema.
Meta ambiental proyecta sostenibilidad en el Valle Fortaleza
El proyecto estableció como objetivo forestar 400 hectáreas en el Valle Fortaleza. La estrategia combina organización comunitaria, planificación técnica y compromiso territorial. Este modelo busca asegurar agua para futuras generaciones y fortalecer el desarrollo sostenible.



