El candidato a la vicepresidencia por el partido Sí Creo y aspirante a la Cámara de Diputados, Alejandro Santa María, sostuvo que el Congreso de la República se ha convertido en “una confabulación de bandas criminales” y afirmó que las principales bancadas han transformado el Parlamento en un espacio dominado por actividades ilícitas. Señaló que partidos como Fuerza Popular, Perú Libre, Somos Perú, Podemos y APP han permitido que el Congreso funcione como “un cenáculo de actividades ilícitas”, vinculadas al lavado de dinero, la minería ilegal y el tráfico de influencias. En ese contexto, afirmó que el presidente José Jerí “no es más que un emisario de estas bandas criminales”.
Santa María aseguró que el Ejecutivo opera como una extensión del Parlamento y sostuvo que “Palacio de Gobierno es una sucursal del Congreso de la República”. Indicó que la permanencia de Jerí en el cargo no responde a criterios de legalidad ni moral, sino a intereses electorales y al control de ministerios utilizados por ciertas bancadas para su campaña. “La vacancia no está en función de los intereses del país, está en función de los intereses que tienen estos partidos para copar nuevamente el próximo Congreso”, afirmó, al advertir que dos bancadas clave como Fuerza Popular y APP podrían forzar un pleno extraordinario, pero no lo hacen para no perder cuotas de poder.
Finalmente, el dirigente sostuvo que el principal adversario en el proceso electoral no es el presidente, sino las fuerzas políticas que lo sostienen. “En abril no nos enfrentamos contra Jerí, nos enfrentamos contra las mafias que lo pusieron en Palacio”, afirmó, al señalar que la corrupción es el problema central del país y el origen de la crisis en obras públicas, educación y salud.
Propuso que la lucha contra la criminalidad debe empezar por “cortar la cabeza” de las organizaciones, trasladando a los cabecillas a cárceles de alta peligrosidad bajo supervisión internacional, con el objetivo de aislarlos de redes de corrupción enquistadas en el Estado.


