En la urbanización Sánchez Carrión, vecinos denunciaron la falta de agua desde el pasado sábado, afectando a cientos de familias. La problemática ocurrió en la avenida Pedro Muiz con calle Quito, donde la población aseguró que no recibió información oficial sobre la restricción. La ausencia del servicio impactó la higiene y aumentó riesgos de salud pública, especialmente para niños y adultos mayores.
¿Qué motivos explican la restricción del servicio de agua?
Según el alcalde vecinal Marco Chere, personal de una empresa contratista de Sedalip intervino las tuberías y colocó una llave, limitando el suministro sin dar información a la comunidad. Los vecinos afirmaron que al solicitar explicaciones, los trabajadores se retiraron sin aclarar la situación. La acción generó confusión y molestia entre los habitantes, quienes desconocían la finalidad de los trabajos.
¿Cuántas personas resultaron afectadas?
El alcalde precisó que aproximadamente 800 personas se vieron afectadas por la restricción, incluyendo familias de las avenidas Roma, Santiago de Chile y sectores de Mansiche. Negocios pequeños también enfrentaron dificultades para cumplir medidas básicas de higiene. La interrupción prolongada del servicio provocó indignación generalizada.
¿Qué respuesta dio Sedalip?
Al contactarse con la empresa, los vecinos recibieron información contradictoria: Sedalip indicó que no existía restricción y que el servicio estaba activo. Esto generó desconfianza y cuestionamientos sobre la comunicación de la institución. Los residentes exigieron presencia del gerente general para aclarar la situación.
¿Qué acciones tomarán los vecinos?
Los habitantes organizaron una comitiva con delegados de cada calle para acudir a las instalaciones de Sedalip y exigir explicaciones. Buscan que la empresa informe oficialmente los motivos de la interrupción y garantice la continuidad del servicio. La protesta refleja la urgencia de asegurar servicios básicos durante la temporada de verano.


