Entre la noche del viernes y la madrugada del sábado, Rusia ejecutó su cuarto ataque aéreo masivo contra Ucrania en lo que va de julio, centrando sus ofensivas en ciudades del oeste del país. Según autoridades locales, al menos dos personas murieron y 20 resultaron heridas, mientras la infraestructura civil sufrió daños significativos.
Más de 600 artefactos lanzados: drones, misiles y señuelos
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, informó que el ataque incluyó 597 drones y 26 misiles. De estos, Ucrania aseguró haber derribado 319 drones y 25 misiles de crucero, mientras que otros 258 drones, usados como señuelos, fueron neutralizados por interferencias electrónicas.
Chernivtsi y Lviv, las más afectadas
En Chernivtsi, ciudad cercana a la frontera con Rumania, cuatro drones y un misil impactaron la región de Bucovina, provocando la muerte de dos personas y heridas a otras 14, además de incendios y daños en viviendas y edificios públicos, según el gobernador regional Ruslan Zaparaniuk.
Por su parte, en Lviv, fronteriza con Polonia, los ataques dañaron 46 residencias, una universidad, los juzgados y alrededor de 20 edificaciones comerciales, informó el alcalde local.
Rusia afirma haber destruido objetivos militares
El Ministerio de Defensa ruso indicó que los bombardeos iban dirigidos a instalaciones del complejo militar-industrial ucraniano en Lviv, Járkiv y Lutsk, además de aeródromos y centros de reclutamiento del Ejército ucraniano. “El ataque logró su propósito, todos los objetivos fueron destruidos”, afirmó el ministro de Defensa ruso, Andréi Beloúsov.
Escalada militar deja más víctimas civiles
Este ataque forma parte de una escalada aérea que se ha intensificado desde junio. A principios de semana, Rusia disparó más de 700 drones, superando el número de bombardeos nocturnos anteriores. La región de Lutsk, clave en la recepción de ayuda militar extranjera, fue nuevamente uno de los principales blancos.
La misión de observación de Derechos Humanos de la ONU en Ucrania advirtió que junio registró el mayor número de víctimas civiles en tres años, con 232 muertos y 1.343 heridos, una tendencia que continúa en julio ante el incremento de los ataques.



