En Ascope, la exclusión del río Chicama de los recientes recursos aprobados por el MEF despertó inquietud entre pobladores y autoridades, quienes observaron con preocupación que la obra de defensas ribereñas permaneció detenida por más de dos meses. La paralización dejó vulnerable a la zona baja del valle, donde más de 100 mil habitantes dependen de esta intervención para afrontar la temporada de lluvias. La falta de financiamiento aparece como el principal factor que frenó un proyecto valorizado en S/ 825 millones.
¿Por qué preocupa la exclusión del río Chicama?
La obra paralizada generó incertidumbre en las autoridades locales, quienes advirtieron que el valle continúa expuesto a desbordes. Señalaron que el avance físico del 34% no garantizó ninguna protección real para los distritos ubicados en la parte baja, donde los caudales suelen intensificarse. Los representantes locales coincidieron en que la exclusión del proyecto resulta incomprensible dada la alta población en riesgo.
¿Qué acciones anunció la autoridad provincial?
La alcaldesa Rosa Cortijo informó el viaje de una comisión a Lima para exigir que el Gobierno retome los trabajos sin más retrasos. La autoridad señaló que la situación compromete no solo vidas, sino también la economía agrícola del valle. Recalcó que los aportes del Estado deben priorizar obras críticas y no quedar sujetos a decisiones administrativas que afectan a toda la provincia.
¿Qué gestiones planteó el congresista Diego Bazán?
El congresista Diego Bazán comunicó que solicitará reuniones con la ANIN y el MEF para asegurar la disponibilidad de recursos. Explicó que su despacho insistirá en que se asigne el presupuesto necesario para culminar los trabajos inconclusos. Bazán expresó que no permitirán que la zona quede nuevamente desprotegida ante un eventual incremento del caudal.
¿Qué riesgos enfrentan los distritos de la parte baja?
Las autoridades alertaron que sectores como Magdalena de Cao podrían sufrir graves afectaciones si las lluvias intensifican el caudal del río. Indicaron que la falta de defensas ribereñas aumentaría la posibilidad de inundaciones que comprometan viviendas, cultivos y vías de comunicación. Reiteraron el llamado para que el Ejecutivo incluya el proyecto en su programación de inversiones y establezca un cronograma





