En Florencia de Mora, distrito de la provincia de Trujillo, la comunidad vivió un momento de profunda tristeza con la llegada de los restos de la pequeña Gía, de 8 años. La menor luchó contra la leucemia durante casi un año y viajó a España en busca de un tratamiento que pudiera salvar su vida, sin embargo, la enfermedad terminó por vencerla el pasado 12 de septiembre.
¿Cómo se realizó la repatriación de la niña Gía?
Tras varios días de gestiones y un proceso lleno de obstáculos económicos y administrativos, la familia logró la repatriación del cuerpo. La madre, Eliana Benítez, explicó que el traslado desde Barcelona tuvo un costo superior a los 5 mil euros, suma que fue cubierta en parte con el apoyo del consulado peruano. La familia temía que, de no conseguir este dinero, el cuerpo fuera incinerado en el extranjero.
¿Cómo fue la lucha contra la leucemia?
La menor fue diagnosticada con leucemia linfoblástica aguda en septiembre del año pasado. Pese a los esfuerzos médicos en el Perú, la enfermedad presentó recaídas que llevaron a su traslado al hospital Sant Joan de Déu en Barcelona. Durante el tratamiento, su estado de salud empeoró debido a infecciones que complicaron aún más el cuadro clínico.
¿Qué actividades se realizaron en el velorio?
Los restos llegaron a Trujillo después de casi dos semanas del deceso. En Florencia de Mora se organizó el velorio en el domicilio familiar, donde amigos, compañeros de colegio y vecinos acudieron a dar el último adiós. La madre informó que a la 1 de la tarde se programó una paraliturgia y, a las 2, el entierro en el cementerio Jardines de la Paz.


