Un repartidor estacionado frente a una sucursal del Banco Macro en San Isidro, Gran Buenos Aires, escuchó ruidos extraños provenientes de abajo de su vehículo.
Al investigar, descubrió una varilla metálica entre los adoquines, lo que llevó a una rápida intervención de la seguridad bancaria y de la Policía de la Provincia de Buenos Aires. La alerta generada permitió evitar lo que parecía ser un elaborado plan de robo.

El túnel subterráneo desvelado
Tras la notificación del repartidor, un perito técnico inspeccionó el banco sin hallar anomalías visibles. Sin embargo, la varilla mencionada llevó a un descubrimiento sorprendente. Tras excavar un pozo, los efectivos encontraron un túnel de casi 3 metros de profundidad. El túnel contenía materiales de construcción, equipo eléctrico, y hasta elementos básicos como colchones, baldes y utensilios de cocina.

Investigación en curso
Las autoridades de la Policía bonaerense, la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DDI) y la Fiscalía General de San Isidro continúan investigando el caso. La planificación del robo frustrado se evidencia en el sofisticado túnel descubierto, lo que sugiere un intento de robo meticulosamente planeado que aún busca a sus autores.




