La Remuneración Mínima Vital (RMV) volvió al debate público tras las declaraciones de la senadora electa Patricia Juárez, quien afirmó que las remuneraciones se duplicaron durante los últimos diez años. La revisión de los datos oficiales permitió precisar el alcance de esa afirmación y diferenciar entre el sueldo mínimo y el presupuesto destinado a remuneraciones del sector público. La información oficial muestra que ambos conceptos tuvieron evoluciones distintas durante la última década.
¿Se duplicó realmente el sueldo mínimo en el Perú?
Los registros oficiales indican que la Remuneración Mínima Vital pasó de S/750 en 2015 a S/1.130 desde enero de 2025, luego de cuatro incrementos aprobados mediante decretos supremos. Este aumento representó un crecimiento de 50,7%, cifra que dista de una duplicación. Para que el sueldo mínimo realmente se duplicara, tendría que alcanzar los S/1.500.
¿Quién decide el incremento de la remuneración mínima?
La legislación peruana establece que el Poder Ejecutivo tiene la facultad de aprobar modificaciones a la Remuneración Mínima Vital mediante decreto supremo, con el refrendo de la Presidencia del Consejo de Ministros y el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo. Aunque el Consejo Nacional de Trabajo y Promoción del Empleo participa en el diálogo entre trabajadores y empleadores, la decisión final corresponde al Ejecutivo.
¿Qué aclaró Patricia Juárez sobre sus declaraciones?
Tras ser consultada, Patricia Juárez explicó que no se refería al sueldo mínimo, sino al presupuesto destinado al pago de remuneraciones del sector público. Según cifras del Banco Central de Reserva del Perú, este presupuesto pasó de S/35.394 millones en 2015 a S/73.331 millones en 2025, por lo que efectivamente se duplicó. La precisión cambió el alcance de la declaración inicial y permitió distinguir entre los salarios de los trabajadores y el gasto público en remuneraciones.
¿Cuál fue la conclusión del análisis?
El análisis concluyó que la afirmación original resultó imprecisa, ya que el sueldo mínimo no se duplicó en los últimos diez años. No obstante, la aclaración posterior evidenció que el presupuesto para remuneraciones del sector público sí registró un incremento equivalente al doble durante ese periodo. La diferencia entre ambos conceptos resulta determinante para interpretar correctamente las cifras presentadas.



