El Ejecutivo promulgó la ley que establece un nuevo sistema previsional con una pensión mínima de S/600 para todos los mayores de 18 años. Este cambio busca garantizar una pensión justa para todos los ciudadanos. El sistema será obligatorio tanto para quienes tengan vínculo laboral como para los que no lo tengan, mejorando así el acceso a una jubilación digna en el país.

El nuevo marco legal también fomenta la competencia entre los gestores de pensiones, permitiendo la participación de entidades públicas y privadas. Este sistema permitirá a los beneficiarios acceder a comisiones por resultados, lo que responde a una demanda de mayor transparencia en el cobro de comisiones por parte de las AFPs (Administradoras de Fondos de Pensiones). La reforma busca una gestión más eficiente y equitativa para los afiliados.

Uno de los aspectos más innovadores de la reforma es la introducción del concepto de pensión por consumo, que permitirá a los ciudadanos formar un fondo de pensiones a partir de sus consumos diarios, solicitando boletas con su DNI (Documento Nacional de Identidad). Esto no solo contribuye a la formalización de la economía, sino también a la creación de un fondo previsional sostenible a largo plazo para los peruanos.

La ley establece un sistema previsional con cuatro pilares: no contributivo, semicontributivo, contributivo y voluntario, cada uno con sus características específicas de administración y financiamiento. Esta estructura permitirá a los ciudadanos acceder progresivamente a una pensión, dependiendo de su situación laboral y contribuciones.