En medio del bullicioso panorama limeño, donde la delincuencia y la seguridad ciudadana ocupan la atención pública, se concretó un golpe clave contra la impunidad. Raúl Prado Ravines, comandante PNP en retiro y uno de los prófugos más buscados del país, fue capturado por agentes de la División de Investigación de Delitos de Alta Complejidad (Diviac) en el distrito de Comas. La recompensa por su paradero ascendía a S/.100.000 y su caída fue confirmada por el Ministerio del Interior.
¿Quién es Raúl Prado Ravines y por qué era buscado?
Raúl Prado Ravines fue condenado a 36 años de prisión en 2022 por homicidio calificado relacionado a ejecuciones extrajudiciales que conmocionaron al país. Entre 2012 y 2016, lideró el “Escuadrón de la muerte”, un grupo policial clandestino que asesinó a 30 personas bajo el falso argumento de operativos legítimos. Estas acciones, disfrazadas de enfrentamientos, buscaban beneficios personales como ascensos y recompensas.
¿Cómo operaba el “Escuadrón de la muerte”?
El modus operandi consistía en reclutar informantes para contactar a delincuentes menores, ofrecerles información falsa y atraerlos a emboscadas. Luego, se simulaban enfrentamientos armados, incluso con la participación de policías asesinados. Las escenas del crimen eran alteradas para justificar los asesinatos y generar una narrativa oficial que ocultara los delitos cometidos.
¿Qué impacto tuvo la denuncia del caso?
La verdad salió a la luz en 2015, cuando el coronel Franco Moreno Panta denunció irregularidades tras la muerte de su medio hermano, Israel Moreno Goyoneche, también policía. Su testimonio fue clave para abrir las investigaciones en 2016. Este caso reveló una de las tramas más oscuras dentro de la Policía Nacional del Perú en los últimos años.
¿Qué viene tras la captura de Prado Ravines?
Con la captura de Prado Ravines, se espera el reinicio del proceso de cumplimiento de su condena y posibles nuevas investigaciones sobre sus nexos. La Diviac y el Ministerio del Interior no descartan más detenciones vinculadas a este escuadrón. La población sigue expectante ante la posibilidad de conocer el alcance total de esta red criminal desde dentro del Estado.


