La protesta pacífica realizada en Trujillo el día de ayer, 22 de octubre, liderada por el sector transporte, ha demostrado que es posible levantar demandas sin recurrir a la violencia. Según Denisse Quiroz, presidenta del colectivo «Vecinos a la Obra», esta manifestación es un modelo a seguir por otras regiones afectadas por la inseguridad ciudadana. El llamado fue claro: exigir soluciones sin alterar el orden público.
Inseguridad ciudadana y falta de respuesta de las autoridades
La presidenta del colectivo destacó la inacción del gobierno regional y la falta de apoyo del alcalde de Trujillo. Las demandas ciudadanas, como la adquisición de equipos de geolocalización para la Policía Nacional, no han sido atendidas, a pesar de contar con leyes que respaldan estas medidas desde 2015. Esta falta de acción incrementa la extorsión y otros delitos en la ciudad.
Propuesta ciudadana para derogar leyes que fomentan la violencia
Una de las principales demandas del colectivo es la derogación de ciertos artículos de la Ley 30299, que permite la compra de armas y municiones sin control adecuado. Esto ha facilitado el acceso a armas ilegales para grupos criminales en la región. Quiroz enfatizó que es necesario derogar esta ley para reducir la violencia y proteger a los ciudadanos.
Unidad ciudadana para futuras movilizaciones pacíficas
La protesta pacífica en Trujillo fue organizada con brigadas para evitar cualquier acto de vandalismo. Se espera que esta movilización inspire a otras regiones a exigir seguridad sin recurrir a la violencia. El colectivo hace un llamado a los empresarios y ciudadanos para unirse a una posible protesta nacional el 12 de noviembre, con el fin de generar un cambio en todo el país.


