La ciudad de Trujillo fue escenario de una procesión especial, conocida como la procesión del abrazo, que unió a las imágenes de San Francisco y Santo Domingo. Este evento religioso, realizado en el centro histórico, tiene raíces profundas en la tradición católica y se remonta al siglo XI. La procesión simboliza la importancia de estos dos santos en la renovación de la iglesia durante la Edad Media.
El evento contó con la presencia de fieles y religiosos que mantienen viva esta tradición en Trujillo. Según el párroco Luis Galindo, esta procesión no solo es un acto de devoción, sino también un reflejo de la fraternidad entre los franciscanos y dominicos. Ambos órdenes han sido pilares en la evangelización de la región y siguen siendo referentes de espiritualidad en la actualidad.
Tradición y espiritualidad dominicana en Trujillo
La espiritualidad dominicana está fuertemente arraigada en la región, especialmente en Trujillo, donde la presencia de estos santos se extiende más allá de la iglesia. Colegios, templos y comunidades mantienen viva la tradición, con una fuerte influencia desde la época colonial hasta hoy. La procesión del abrazo es una manifestación de esta herencia espiritual.
Legado de los misioneros en la región de Trujillo
Desde el siglo X, los misioneros dominicos han dejado una huella indeleble en la región. Templos antiguos y colegios, como Santa Rosa y La Asunción, son testimonio de la influencia dominicana en la educación y la fe de Trujillo. La procesión del abrazo sigue siendo un evento que une a la comunidad en torno a su legado religioso y cultural.


