La Asamblea Legislativa de El Salvador aprobó una reforma que permite imponer prisión perpetua a menores de edad involucrados en delitos graves como homicidio, violación y terrorismo. La medida forma parte de la estrategia de seguridad impulsada por el presidente Nayib Bukele en su lucha contra las pandillas.
Cambios clave en la ley penal juvenil
La reforma elimina beneficios del sistema juvenil para estos casos y autoriza condenas de por vida, aunque establece revisiones periódicas para evaluar la rehabilitación del condenado. En algunos casos, podría aplicarse un régimen de libertad controlada tras largos años de prisión.
Respaldo político y críticas
La iniciativa fue aprobada con amplio respaldo legislativo. Desde el Congreso, su presidente, Ernesto Castro, aseguró que la medida busca garantizar que los criminales “no vuelvan a hacer daño”.
Sin embargo, voces críticas como la del diputado Francisco Lira advierten que personas inocentes podrían estar siendo afectadas, señalando demoras en procesos judiciales.
Nuevas reglas para juzgar delitos graves
Las reformas también establecen que tribunales especializados tendrán competencia exclusiva para juzgar tanto a adultos como a menores en estos casos. Además, se fija que las revisiones de condena para menores podrán darse tras 25 años de prisión, mientras que en adultos será entre los 30 y 40 años.
Contexto: régimen de excepción y miles de detenidos
En paralelo, el Congreso prorrogó el régimen de excepción que permite detenciones sin orden judicial. Según cifras oficiales, más de 91 mil personas han sido arrestadas, aunque unas 8 mil fueron liberadas tras comprobarse su inocencia.
Organizaciones de derechos humanos sostienen que aún hay personas sin vínculos con pandillas que siguen encarceladas, lo que mantiene el debate abierto sobre el impacto de estas medidas.


