Áncash vive una temporada de constantes alertas ante fenómenos naturales. En el distrito de Mancos, provincia de Yungay, las autoridades regionales intensificaron sus acciones preventivas por un posible aluvión, similar al ocurrido en 1970, tras el terremoto que sepultó la ciudad. Esta situación genera preocupación por la cercanía al nevado Huascarán y su potencial peligro.
¿Por qué hay riesgo de un nuevo aluvión en Mancos?
El temor se centra en un posible desprendimiento de hielo del nevado Huascarán, cuya masa glaciar podría generar un aluvión si colapsa. Las condiciones geológicas y climáticas actuales alertan a las autoridades, quienes activaron planes de emergencia para proteger a las familias de Mancos.
¿Qué acciones preventivas realiza Áncash?
La Dirección Regional de Riesgos y Desastres y el COER Áncash intensifican sus labores en el distrito. Se coordinan simulacros, rutas de evacuación y talleres de información para las comunidades. La prevención no solo es ante sismos, sino también frente a posibles deslizamientos de hielo y lodo que amenacen zonas habitadas.
¿Qué importancia tiene la memoria del aluvión de 1970?
La tragedia ocurrida en Yungay hace más de 50 años sigue presente en la memoria colectiva. Este antecedente motiva a que las autoridades insistan en una prevención activa. El conocimiento del pasado ayuda a no repetir errores y a entender que la naturaleza puede sorprender en cualquier momento.


