Los vecinos de Piura se han unido para formar un comité de defensa. Se oponen firmemente a la construcción de un parque acuático en su área residencial. Argumentan que este proyecto destruirá el parque actual, eliminando la flora y fauna existentes y reemplazándolas por concreto y estructuras comerciales.
El proyecto contempla la tala de más de 200 árboles y la conversión del parque en un negocio lucrativo, cerrando el acceso libre y gratuito. Los residentes destacan la importancia del parque como pulmón verde y espacio de tranquilidad para la comunidad.
La falta de consulta y transparencia en el proceso ha generado descontento. Los vecinos, sorprendidos por el cambio abrupto en los planes del parque, están determinados a proteger su espacio comunal.


