Una jueza ordenó mantener congeladas 30 cuentas en la Banca Privada d’Andorra (BPA) y una en el Credit Andorra, con un saldo total de 52,2 millones de euros. Mandatarios, empresarios y altos funcionarios sobornados por Odebrecht, ya no podrán disfrutar de parte de su botín oculto en Andorra.
Los fondos congelados, pertenecerían a exdirigentes, empleados públicos y testaferros que cobraron de la compañía de infraestructuras a cambio de la adjudicación de obra pública.
Entre las fortunas trabadas, figuran tres millones de euros en depósitos y cuentas opacas vinculadas a empresarios y altos funcionarios que ejercieron durante el segundo mandato del fallecido expresidente peruano Alan García (2006-2011). También, 34 millones de euros conectados con excargos y hombres de paja del exjefe de Gobierno de Panamá Ricardo Martinelli (2009-2014).



