La Virgen Candelaria del Socorro marcó nuevamente la atención de Trujillo con el inicio de su peregrinación quinquenal, un evento que conecta la vida cotidiana del distrito con sus raíces religiosas más profundas. En una jornada marcada por la participación masiva, turistas y pobladores se congregaron para acompañar el recorrido, reforzando el vínculo cultural y espiritual del balneario. La presencia de la imagen movilizó a miles en un ambiente festivo y de profunda devoción.
La peregrinación quinquenal inició después de diez años, convirtiéndose en un hecho de alto valor para la comunidad de Huanchaco. La imagen avanzó escoltada por San Miguel Arcángel y San José, quienes formaron parte del cortejo religioso. Las danzas tradicionales, como Los Diablos y Las Pallas, aportaron colorido y simbolismo a este histórico recorrido.
¿Cómo acompañaron los pobladores y turistas este recorrido histórico?
El apoyo de turistas y residentes reforzó la importancia de esta festividad para el turismo y la identidad local. La multitud acompañó cada paso de la imagen con respeto, cánticos y expresiones de fe. La participación colectiva consolidó un ambiente de unidad social y religiosa.
¿Qué papel tuvieron los pescadores en esta tradición?
Los pescadores del balneario transportaron la imagen en su litera, como dicta la costumbre ancestral de esta celebración. Esta participación mantiene viva una práctica heredada a lo largo de generaciones. La escena representó uno de los momentos más significativos del recorrido en honor a la sagrada imagen.
¿Por qué esta peregrinación es símbolo de identidad en Huanchaco?
Con 344 años de historia, esta festividad se posicionó como uno de los eventos espirituales más emblemáticos del norte del país. Las palabras de Orlando Flores, presidente de la Hermandad, resaltaron la unión lograda entre los devotos durante la celebración. Esta tradición fortaleció el sentido de pertenencia y reafirmó la devoción a la Virgen Candelaria del Socorro.


