La provincia de Pataz, en la región La Libertad, sumó un nuevo avance productivo que marcó su agenda diaria con impacto regional. La primera cosecha de palta Hass de exportación en Chuquitambo posicionó al distrito como un nuevo actor agrícola andino. El resultado se vinculó a una estrategia que integró minería responsable, agricultura tecnificada y gestión pública.

¿Cómo se logró la primera cosecha de palta Hass en Pataz?

La Cooperativa Agraria Sol Naciente de Chuquitambo inició la producción en 14 hectáreas y logró comercializar 30 toneladas, con proyección de 40 toneladas al cierre de campaña. El trabajo articulado reunió a Compañía Minera Poderosa, Danper, Asociación Pataz y autoridades regionales y locales. El proyecto Sierra Liberteña permitió integrar asistencia técnica, mercado y organización comunal.

¿Qué rol cumplió el sistema de riego por Obras por Impuestos?

La instalación de infraestructura hidráulica y un sistema de riego por aspersión se ejecutó mediante Obras por Impuestos, en alianza con el Gobierno Regional de La Libertad. Esta inversión dotó de agua a 170 hectáreas agrícolas y benefició directamente a 67 familias. La disponibilidad hídrica sentó bases técnicas para ampliar la frontera agrícola local.

¿Qué impacto económico generó la palta en Chuquitambo?

La actividad agrícola dinamizó el empleo en labores de cultivo, cosecha y selección del producto. Servicios como transporte, hospedaje y alimentación también registraron movimiento sostenido. El ecosistema productivo contribuyó a reducir brechas sociales y a fortalecer los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

¿Cuál es la proyección del cultivo de palta Hass en Pataz?

El proyecto alcanzó 44 hectáreas instaladas y proyectó su expansión a 100 hectáreas en el corto plazo. La ventaja competitiva se centró en la cosecha en meses donde la costa peruana no produjo, lo que permitió mejores precios. La experiencia se perfiló como un modelo replicable de colaboración multisectorial.