En Trujillo y otras ciudades de La Libertad, el mecanismo de obras por impuestos gana protagonismo como alternativa para acelerar proyectos de infraestructura. Autoridades y especialistas destacan que este sistema permite ejecutar obras con mayor rapidez mediante la participación del sector privado. El modelo busca transformar los impuestos de las empresas en infraestructura tangible para la población.
¿Cómo funcionan las obras por impuestos en el Perú?
El director de la maestría en Gestión Pública y Desarrollo Territorial de ESAN, Manuel Paredes, explicó que las obras por impuestos permiten a las empresas destinar parte de sus tributos a proyectos de infraestructura pública. En este modelo, el sector privado ejecuta directamente la obra y luego recupera la inversión mediante certificados aplicables al pago de impuestos. Según el especialista, este mecanismo reduce los tiempos de ejecución frente a los procesos tradicionales del Estado.
¿Qué proyectos destacan actualmente en La Libertad?
Uno de los casos mencionados es el proyecto de mejoramiento vial en Sánchez Carrión, financiado por la empresa minera Suma Gold. También se proyecta una obra importante como el ingreso norte de Trujillo, considerada clave para la movilidad urbana. Estas intervenciones reflejan cómo la inversión privada puede traducirse en obras concretas que impactan en la vida diaria de la población.
¿Por qué las grandes empresas lideran este mecanismo?
De acuerdo con el análisis, compañías de gran tamaño suelen participar más en este sistema debido a su mayor capacidad tributaria. Empresas mineras, bancos y grandes corporaciones cuentan con el volumen de impuestos necesario para financiar proyectos de gran escala. Suma Gold, por ejemplo, figura dentro del top cinco de empresas con más proyectos de obras por impuestos en el país.
¿Qué retos existen para mejorar la inversión pública?
El especialista señaló que uno de los principales cuestionamientos a gobiernos regionales y municipales es la baja ejecución del presupuesto público. Explicó que no solo se trata de gastar más recursos, sino de invertirlos con planificación y enfoque en resultados. El objetivo final es cerrar brechas de infraestructura con proyectos que generen impacto real en la ciudadanía.

