El candidato a diputado por La Libertad por Juntos por el Perú, Marino Lavado, afirmó que el país necesita “un nuevo contrato social” y sostuvo que la crisis política, social y de seguridad obliga a un acuerdo amplio entre fuerzas democráticas para impulsar un cambio constitucional. Señaló que la inestabilidad permanente, la inseguridad “colapsada”, el choque de poderes y la desigualdad social —expuesta con crudeza durante la pandemia— evidencian el agotamiento del modelo actual. “Es necesario empezar nuevamente”, remarcó, al advertir que la ciudadanía percibe que “las leyes dadas por este Congreso han ido contra nosotros”.
En ese contexto, Lavado sostuvo que, más allá de las diferencias ideológicas, “en cosas que la ciudadanía reclama a gritos, tenemos que ponernos de acuerdo”. Advirtió que el debate sobre una nueva Constitución también debe incluir una evaluación política de responsabilidades, al señalar que varios congresistas que hoy buscan llegar al Senado “han votado a favor de esas leyes” cuestionadas por la población. Por ello, llamó a observar “quiénes han sido realmente” los responsables de decisiones legislativas que, según indicó, profundizaron la crisis institucional.
Finalmente, el candidato planteó que la lucha contra el crimen organizado debe incorporar un enfoque preventivo desde la educación y anunció como prioridad legislativa que “el docente recupere la autoridad”. Sostuvo que la normativa vigente favorece al alumno “sin importar lo que haga” y deja al profesor sin capacidad correctiva.
Propuso medidas como el retorno del uniforme obligatorio y el fortalecimiento del rol formativo y disciplinario en las escuelas. Asimismo, anunció una iniciativa para crear un programa similar al SERUMS que permita a profesionales no médicos acceder a su primer empleo remunerado por el Estado en zonas rurales y amazónicas, donde existe escasez de personal, mientras en las ciudades hay “cantidad de profesionales desocupados”.


